La OCU ha realizado una amplia encuesta para conocer los hábitos de actividad física de los españoles. Hay grandes diferencias entre Comunidades Autónomas pero los resultados globales son preocupantes: el 24% ni siquiera camina 1 hora a la semana. La OCU ha encuestado a 1.924 españoles para conocer sus hábitos de actividad física, su satisfacción con las instalaciones deportivas públicas y la relación entre ejercicio físico y calidad de vida.
Los resultados muestran que quienes realizan al menos un par de horas semanales de ejercicio mejoran notablemente su bienestar. La información íntegra de esta encuesta se publica en la revista OCU-Salud del mes de febrero.
Las chuches y los
videojuegos no son una buena combinación. En las últimas dos décadas, la
tasa de obesidad ha crecido de un 17 por ciento a un 21. Una cifra que
se aproxima a la que mantiene el país líder en «fast food»: Estados
Unidos. «Allí el índice medio ronda el 33 por ciento. En España, aunque
aún estamos lejos, hay comunidades que se aproximan al porcentaje
estadounidense. Canarias, Andalucía y Extremadura se acercan al 30»,
asegura Miguel Ángel Rubio, coordinador de Nutrición Clínica y Dietética
del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. El doctor, así como la
mayoría de nutricionistas, señalan un claro causante: el sedentarismo.
La vida activa ha pasado a un segundo plano y eso le está pasando
factura a la mayoría de los jóvenes que no son conscientes de los
problemas metabólicos derivados del exceso de grasa. Agustín Gómez de
Cámara, médico de la Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital
12 de Octubre, exonera a la dieta mediterránea de este problema
acuciante: «La alimentación tradicional se mantiene aunque consumimos
menos hidratos de carbono de los que deberíamos» y sobrepasamos la
cantidad de grasa recomendada en cada comida.
Diferentes estudios realizados reflejan que la condición física de niños/as y adolescentes de hoy es muy inferior a la que tenían los jóvenes de hace 20 años.Todo ello viene motivado entre otras razones, por un cambio en los hábitos de alimentación debido al aumento en la ingestión de grasa de origen animal y de azucares elaborados y por la disminución muy relevante de la actividad física diaria provocando un aumento espectacular en los índices de obesidad infantil.
El Instituto Navarro del Deporte publicó “La Pirámide de la actividad física” con el objetivo de promover entre los escolares y la población en general, hábitos saludables que mejoren su calidad de vida.
Al objeto de contribuir a concienciar a la población de la importancia y beneficios que reporta llevar en estilo de vida activo, se diseñó esta pirámide, en la cual gráficamente se muestra qué actividades podemos realizar diariamente para comenzar a movernos más.
Distintos estudios médicos contradicen la idea de que la alta competición acorta la esperanza de vida - El hombre de hoy tiene los mismos genes que el del paleolítico: cuanto más ejercicio, mejor.
El ejercicio de resistencia extenuante aumenta la esperanza de vida: lo llevamos en los genes.
Durante siglos, la creencia popular ha sido que el deporte de competición era malo para la salud y reducía la esperanza de vida.
Sin embargo, los fisiólogos del ejercicio han llegado a la conclusión contraria: es más probable que viva más años quien en su juventud ha participado en alta competición deportiva, y cuanto más de resistencia sea la especialidad, más aún.
En resumen: "Genéticamente, los habitantes del siglo XXI seguimos siendo ciudadanos del paleolítico, así que los que un estilo de vida más activo lleven más vivirán, menor riesgo de enfermedades crónicas sufrirán, como lo prueban los deportistas de resistencia". Alejandro Lucía, catedrático de Fisiología de Universidad Europea de Madrid.
En el enlace que os dejo podéis leer el artículo completo.
Foto 1: Federico Martín Bahamontes, con sus 82 años, ha sido uno de los ciclistas mas laureados además de seguir montando en bicicleta con su avanzada edad.
Gimnasia masiva. Ésa es la actividad a la que nuevamente han sido 'invitados' los ciudadanos de Pekín por las autoridades chinas. Así, cada día, los trabajadores de la capital oriental deberán dedicar parte de su tiempo laboral a realizar ejercicio físico.
Suspendidos hace tres años, los ejercicios en masa en el lugar de trabajo, -originarios de la época maoista-, acaban de volver a ponerse en marcha. El objetivo, aseguran, es mantener en forma una población cada vez más sedentaria.
Cada semana, en un parque que linda con la Ciudad Prohibida, un grupo de instructores enseña las figuras de los ejercicios a varios voluntarios. Luego, estos se encargan de mostrárselas a los pekineses que deberán ejecutarlos dos veces al día al ritmo de la música de la radio estatal.
"Los jóvenes pican mucho y permanecen sentados toda la jornada delante del ordenador. No quieren hacer ejercicio", lamenta Liu, 28 años, empleada de de una agencia inmobiliaria cuyo propietario le ha pedido que aprenda los ejercicio para enseñárselos al resto de sus colegas.
"Este tipo de actividad es buena para el cuerpo y el espíritu", asegura, antes de de volver a dirigirse a un grupo que se mueve a golpe de sus instrucciones: "¡uno, dos tres, cuatro!".
Lanzada en 1951 por Mao Zedong, la gimnasia en masa ha evolucionado a lo largo de estas décadas, combinando ejercicios de disciplinas tradicionales chinas, como el Kung Fu, con otras actividades más modernas y actualizadas, como el aerobic.
Una iniciativa recuperada
Estas actividades en grupo se habían suspendido en 2008 por dos razones: por un lado, la falta de entusiasmo de la población y, por otro, el inicio de los preparativos de los Juegos Olímpicos de Pekín.
Sin embargo, han reaparecido justo después de que las autoridades hayan mostrado su preocupación por el aumento de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares entre los chinos.
La Federación de sindicatos de Pekín desea que los ocho minutos de deporte estén integrados en todas las empresas del estado en 2011 y que el 60% de los empleados pekineses participen e ellos.
Está previsto formar a 5.000 instructores que serán los encargados de enseñar los movimientos a los empleados de la capital.
Zhang Zhenying, que enseña ejercicios cerca de la Ciudad Prohibida dos veces por semana, espera que los ciudadanos se entusiasmen con la iniciativa.
Sin embargo, otros trabajadores muestran menos interés y se preguntan si esta práctica es útil en esta época, donde las jornadas laborales son muy largas y existe mucha presión.
Los centros educativos de la Región de Murcia contarán tras el arranque del nuevo curso con material lúdico y didáctico para concienciar tanto a los alumnos como a sus padres de la importancia de una alimentación saludable para evitar la epidemia de la obesidad infantil, que en Murcia afecta al 37% de los menores de 16 años. La tercera cifra más alta en todo el país y una «cantidad aberrante» a juicio de Rodolfo Castillo, presidente del Colegio de Médicos.
El objetivo de la Administración es prevenir antes que curar, porque las enfermedades asociadas al sobrepeso disparan el gasto sanitario. Y dado que «de cada diez niños obesos en tratamiento, sólo uno pierde peso», según Castillo.
Con el propósito de combatir este problema sanitario, varias consejerías trabajan junto al Colegio de Médicos en un plan de acción contra la obesidad infantil. Las primeras actuaciones, corroboradas ayer durante la segunda reunión entre las partes, consisten en la elaboración del material didáctico, «que se concretará en septiembre», adujo Castillo, y la creación de una plataforma on-line «para recibir ideas» y subir juegos interactivos que conciencien sobre salud alimentaria.
La campaña coincidirá con la entrada en vigor del decreto autonómico que eliminará los alimentos hipercalóricos -bollería industrial, golosinas y refrescos azucarados- de las máquinas expendedoras y las cantinas de los centros educativos. Una medida que el Ministerio va a extender al resto de España y que, según José Gabriel Ruiz, secretario general de la Consejería de Presidencia, demuestran que el Gobierno regional «es pionero en actuar contra la obesidad infantil». El presidente del Colegio de Médicos coincidió en la «sensibilidad de la Comunidad ante este grave problema».
Cambiar manzana por donut
Rodolfo Castillo aseguró que la retirada de las máquinas expendedoras «forma parte de un todo» y que de nada sirve si los jóvenes siguen comprando chucherías en los quioscos. «Hay que recuperar la dieta mediterránea y sustituir el donut por la manzana, el cuchillo y tenedor por la cuchara», expuso Castillo, quién recordó que la Región, pese a ser una gran exportadora de frutas y verduras, está a la cola en consumo de estos alimentos tanto a nivel nacional como europeo.
Castillo propuso también que se fomente la actividad deportiva «no competitiva» a todas horas, mediante actividades extraescolares y «abriendo los colegios los fines de semana». Así como instalando «una portería o una canasta en cada plaza o jardín, como había antes», insistió. Porque «si no hay ejercicio, la dieta no sirve de nada». Palabra de médico.
El plan, que también incluye visitas a explotaciones agrarias y campañas de concienciación dirigidas a los padres, se implantará de forma experimental en 40 centros el curso que viene.Las administraciones se gastarán un millón de euros en desarrollar la iniciativa.
Bollycaos, donuts y gominolas están contra la espada y la pared. Plátanos, manzanas, peras, naranjas, fresas y hasta tomates cherry les han plantado cara donde más les duele: en el terreno de los niños. Al menos, ése es el armamento con el que la Comunidad Autónoma, a través de las consejerías de Agricultura y Agua y de Educación, Formación y Empleo, va a intentar desterrar del patio del colegio y de la vida de los jóvenes la llamada bollería industrial. La Comunidad Autónoma fomentará el próximo curso escolar el consumo de frutas y hortalizas en los colegios de la Región de Murcia, en el marco de un proyecto europeo que tiene como objetivo que los niños adquieran hábitos alimenticios saludables. Se trata de una experiencia piloto que se pondrá en marcha en 40 centros de Primaria entre los escolares con edades comprendidas entre 6 y 10 años.
El plan Fruta en el Colegio es una iniciativa aprobada por el Consejo Europeo de Agricultura en enero de 2009, y que pretende promover el consumo de estos productos en edad escolar, siguiendo el ejemplo de algunas regiones europeas que ya lo están desarrollando con éxito, como Inglaterra y Francia. El proyecto se desarrollará inicialmente en 40 centros escolares de la Región, 20 de los cuales lo aplicarán en el primer trimestre y el resto en el segundo. Durante el mes de octubre se centrará en los alumnos de edad más temprana, 6 y 7 años, y se ampliará en los meses posteriores a otras edades del ciclo de Primaria.
Actuaciones del plan.
Los centros seleccionados nombrarán a un coordinador que recibirá la formación necesaria, de manos de un nutricionista, para que puedan enseñar a los alumnos la importancia de incorporar estos alimentos a su dieta. Además, los profesores les suministrarán una pieza de fruta u hortaliza un día a la semana en la hora del recreo. La distribución de estos productos se realizará en dos fases. En los tres primeros meses, los centros escolares, a través de empresas del sector, dispensarán la fruta a los niños, y durante el segundo trimestre, serán los escolares los que deberán llevar la fruta de casa, por lo que lo que ambos consejeros solicitaron «total colaboración e implicación» de padres y profesores. Precisamente, ese será uno de los principales campos de actuación del plan: los padres. Para ello, se promoverán diferentes campañas de concienciación dirigidas a los padres, que en muchas ocasiones son los que proporcionan productos de bollería a sus hijos por comodidad. Así lo reconocía ayer algún que otro padre a las puertas del colegio Narciso Yepes, en Murcia. Un centro en el que, precisamente, está prohibido llevar bollería de este tipo al recreo. Dicen que prevenir es mejor que curar. Pese a todo, a la inmensa mayoría de los padres preguntados les parece una medida «excelente». Asimismo, los colegios realizarán otras actividades paralelas como visitas a explotaciones agrarias, con las que «los niños conocerán el carácter estratégico de la agricultura», dijo el responsable del departamento, Antonio Cerdá. En este sentido, afirmó que las frutas y hortalizas «no crecen en los refrigeradores de los supermercados ni en las neveras de las casas, sino que son fruto del trabajo digno del agricultor». Cerdá también destacó la necesidad de aplicar proyectos como éste para «combatir el bajo consumo de frutas y hortalizas» entre los escolares. Así, según un estudio realizado por la Comisión Europea, el 70% de los niños europeos consumen menos de 100 gramos al día de frutas y hortalizas, lo que representa sólo una cuarta parte del consumo diario recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Entre los productos que se repartirán se encuentran las frutas y hortalizas frescas y transformadas, que no contengan azúcar, edulcorantes, sal o grasas añadidas, como la mandarina, manzana, pera, naranja, kiwi, plátano, uva, zumos, fresas, guisantes dulces, habas, zanahorias y tomates cherry. Para el desarrollo de esta experiencia piloto, la Unión Europea aportará una subvención anual de 90 millones de euros que será completada por los Estados miembros con una cofinanciación similar. En Murcia, la aportación conjunta rondará el millón de euros para la aplicación de la medida.
La experiencia del guiso. Desde el año pasado, la Consejería de Educación incide en que la comida que ofrezcan a los colegios las cuatro empresas que prestan el servicio contenga platos tradicionales y saludables, que sustituyan a otros tan comunes como fritos o embutidos. No se trata de que los alumnos hubieran comido mal hasta ahora y cambiaran radicalmente las costumbres, sino que los platos de cuchara tienen desde el curso pasado la voz cantante en los comedores de los colegios. Algunas de las recomendaciones que la Consejería de Educación transmitió a más de 170 centros públicos de la Región, que dan de comer a casi 13.000 niños, pasaban por el uso diario de verduras y hortalizas, la utilización de legumbres más de tres veces por semana, no incluir fritos precocinados, o no utilizar pasta o arroz más de dos veces por semana, además de variar en lo que a las carnes se refiere (ave, cerdo, conejo, bovino, etc...). Con esta experiencia, la administración consiguió aportar un plus de calidad a la comida que ofrecen los centros educativos. Con el plan Fruta en el Colegio, además, los más pequeños empezarán a valorar las bondades de la fruta.
Los expertos alertan de que es necesario «desenganchar» a los niños de los bollos.
Cuando se habla de adicción y de desintoxicación, pocos piensan en un niño. Es lo que tiene subestimar la bollería industrial y las chucherías. Según el médico endocrino del hospital Virgen de la Arrixaca, Juan Madrid, este tipo de productos «tienen una capacidad adictiva muy importante. Para los niños es muy fácil tomarse un bollo, pero hay que enseñarles desde pequeños. Puede llegar el momento en el que una pieza de fruta les guste más que un bollo, pero primero hay que desengancharles». Asimismo, Juan Madrid matizó que «no todos los bollos son malos. La bollería casera tiene otro tipo de ingredientes que no son tan perjudiciales como los de la bollería industrial. Tienen también mucho aporte calórico, pero son saludables». Madrid también apuntó en dirección al bocadillo: «es mil veces mejor tomar un bocadillo que un bollo industrial. No hay inconveniente, si el niño hace deporte regularmente», y dijo que «no se tiene por qué pasar hambre».
El nuevo anuncio de Coca Cola llamado “Muac” no tiene desperdicio. En un intento por desmentir todos las defectos que se le adjudican a esta bebida (desatascar tuberías, quitar óxido de tornillos, …), utiliza irónicamente la comparación con otros alimentos como el jamón, el microondas o prejuicios como dar la sal. Y precisamente el anuncio no dice ni una palabra sobre las posibles efectos de la Coca Cola sobre el organismo. Opta por la estrategia del despiste, la confusión y apoyarlo todo en el testimonio emocional de las madres-todoterreno (este punto lo comparto totalmente). El libro del autor Daniel Reid (experto en salud, Medicina tradicional China y disciplinas orientales) titulado “El tao de la vida sana” de Editorial Urano y en la página 146 critica fuertemente la Coca Cola por su contenido en azúcar, gas anhídrido carbónico y ácido fosfórico. Estas son sus palabras textuales: “Una ración de Coca Cola, Pepsi cualquier refresco similar proporciona una dosis de azúcar equivalente a unas 9 cucharillas de azúcar blanco refinado, que van a parar directamente al torrente sanguíneo, al que acidifican en un santiamén. Este azúcar/sacarosa es el alimento de la Tierra que más rápida y drásticamente acidifica el organismo. Para contrarrestar el aumento radical y repentino de la acidez de la sangre que produce cualquier refresco carbonatado de cola dulce y para restablecer un equilibrio viable del pH de la sangre antes de caer muertos de acidosis, habría que beber rápidamente 32 vasos de agua alcalina. Como nadie los bebe, el cuerpo reacciona enseguida extrayendo grandes cantidades de calcio orgánico de los huesos y de los dientes y vertiéndolo en el torrente sanguíneo para neutralizar el exceso de ácidos y recuperar rápidamente el equilibrio alcalino. El calcio es el agente alcalinizante más potente del cuerpo…. Esa respuesta defensiva al exceso de acidosis se ha convertido en una de las principales causas de osteoporosis, sobre todo en EEUU donde el consumo medio asciende a 53 cucharillas de azúcar blanco al día. Pero no es sólo el azúcar de los refrescos lo único que hace que se acidifique la sangre. La carbonación se produce introduciendo gas anhídrido carbónico y sellándolo a presión. Este gas es un producto de desecho del organismo humano y uno de los que más contribuyen a la acidosis. Para empeorar aun más la situación, el ingrediente activo en la mayoría de esos refrescos es el ácido fosfórico que tienen un pH sumamente ácido: 2,8. Puesto que la sangre humana debe mantener en todo momento un pH ligeramente alcalino de 7,35, arrojar en el estómago una “bomba ácida” de azúcar más anhídrido carbónico más ácido fosfórico provoca un vaciado rápido y constante de los recursos de calcio del cuerpo.” Un estudio publicado por BBC certifica estas palabras: “La Coca Cola mala para los huesos”. España ocupa el triste tercer lugar del ranking mundial de obesidad tras EEUU y RU y Coca Cola tiene la desfachatez en este anuncio de poner varias botellas de Coca Cola en la mesa durante la comida. Tal vez quieran que ascendamos de puesto. Por supuesto que lo importante es la moderación en el consumo, pero aun así, yo tengo clarísimo que la Coca Cola no es la chispa de la vida.
Los escolares vuelven a las aulas y necesitan aumentar su energía para rendir al máximo. Una correcta alimentación es decisiva en su desarrollo físico e intelectual. Por esta razón, proliferan las iniciativas encaminadas a inculcar entre la población escolar hábitos alimenticios saludables. Te contamos algunas de ellas. Prevenir la obesidad infantil es uno de los mayores retos de la sociedad actual. Preocupados por esta situación, las autoridades sanitarias llevan años adoptando diferentes iniciativas encaminadas a favorecer entre la población escolar hábitos saludables.
Promocionar un desayuno correcto entre los menores es otro de los caballos de batalla que se enmarcan dentro de la prevención de la obesidad, ya que está demostrado que su incidencia es mayor en quienes no desayunan o realizan un desayuno deficiente. Es necesario reforzar la importancia del desayuno y mostrar cómo se realiza esta primera comida de forma sana y equilibrada.
Los nutricionistas consideran que debe suponer, al menos, el 25% de las necesidades de nutrientes del escolar. Sin un desayuno adecuado el niño no tiene la energía suficiente para afrontar el esfuerzo físico e intelectual que le suponen las actividades diarias. Además, está comprobado que un niño que no ha desayunado suele tener la necesidad de comer algo a media mañana, que suele remediar con productos de alto contenido en azúcares o ácidos grasos trans, relacionados con el sobrepeso. El desayuno adecuado debe contener:
Un lácteo (leche, yogur, queso).
Un cereal (galletas, pan, copos, etc.)
Una grasa (aceite de oliva, mantequilla o margarina).
Una fruta o zumo, mermelada, miel e incluso algún tipo de fiambre.
Los chicos de entre 14 y 16 años son los que menos deporte practican, Mientras que los niños de 8 a 10 son los más activos. ésta es una de las conclusiones del tercer estudio del observatorio idea sana EROSKI sobre hábitos de ejercicio físico y ocio activo en menores, realizado en colaboración con la fundación dieta mediterránea. Uno de los pilares de la dieta mediterránea, junto a la alimentación sana y equilibrada es la práctica de ejercicio físico. La Fundación Dieta Mediterránea (FDDM) asegura que la práctica de ejercicio es conveniente no sólo por sus beneficios físicos sino porque contribuye a la formación integral de la persona. La práctica regular de actividad física aporta numerosos beneficios:
En el descanso y el sueño: evita el cansancio, facilita el descanso y combate el estrés.
En la prevención de enfermedades crónicas: ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus, osteoporosis, cáncer de colon, ansiedad y depresión, etc. Permite obtener un peso corporal adecuado y una forma saludable.
En la mente: el juego activo no sólo hace niños más sanos sino que les ayuda a concentrarse mejor en la escuela. Produce una sensación física y psicológica de bienestar.
Aumenta la flexibilidad y la fuerza. La FDDM considera fundamental acompañar una dieta equilibrada y variada con una actividad física regular. La pirámide de la actividad física para niños es una guía que nos ayuda a averiguar qué actividades son las más adecuadas para los niños:
Moverse cada día: actividades válidas para padres e hijos como caminar, tareas del hogar, juegos activos o pasear al perro.
3-5 veces a la semana: actividades y deportes vigorosos como fútbol, patinaje, ciclismo, natación... como mínimo 20 minutos cada vez.
2-3 veces a la semana: actvidades para potenciar la flexibilidad y la fuerza como baile, flexiones, psicomotricidad, artes marciales...
Menos de 2 horas: ver la televisión, jugar con juegos electrónicos y con el ordenador.
Foto 1: Pirámide de la actividad física para niños.